Cuando éramos niños solíamos acercarnos a estas peñas que considerábamos nuestro campamento. Allí nos pasábamos horas jugando, vigilábamos el ataque de enemigos imaginarios. No existía aún la Play Station.
Hace ya años que este camino no es blanco porque se convirtió en carretera. Pero allá por los 70 y principios de los 80 era un camino, sí, sí un camino que unía Mámoles y Fariza. No existía la carretera que hoy conocemos.